“¿Es un arpa? ¿Es el puente de Brooklyn?”, al conocer a Israel, Carlos Sobera se ha quedado prendado del tatuaje que llevaba en el cuello, pero no tenía muy claro qué podía ser. El soltero le ha explicado que era la puerta del cielo y que sí, que sus tatuajes le ayudaban a ligar porque llamaban mucho la atención. Le ha explicado al presentador que estaba buscando una relación seria con una chica “normal y sobre todo, buena. Es complicadísimo encontrar a una buena persona”. Es un tipo muy casero “en casa soy feliz, me cuesta relacionarme y prácticamente no conozco a nadie”.
A Sonia, su cita, le gusta mucho la honestidad, la sinceridad y la tranquilidad “es la base de todo”. De hecho, nos ha asegurado que le gustaba mucho estar en casa. Al ver a Israel, ha visto a un chico guapo, pero no le han convencido sus tatuajes. Él ha visto a una chica guapa, pero ha sentido que sería una experiencia nueva porque nunca había estado con una chica extranjera.
Sonia es italiana, pero vive en Gran Canaria, igual que él. Trabaja en una inmobiliaria y en la recepción de un hostel. A Israel le ha encantado que fuera 10 años más jóvenes que él, simpática, guapa y tranquilita “no me gustan las locas”.
La cena ha comenzado hablando de fiestas y al saber que Israel no era mucho de salir, la soltera le ha reconocido que ella a pesar, de tener 29 años, tampoco era de salir. Le gustaban más los planes en la naturaleza. Está buscando a un hombre maduro porque es una mujer seria y quiere una relación seria. Isra estaba encantado porque parecía que buscaban las mismas cosas y Sonia no era la típica chica que le soltaba un “yo soy independiente" desde el primer momento.
Sonia ha querido saber qué había pedido su cita e Israel le ha confesado que había pedido que su cita fuera una mujer “morena y delgadita”. Ella pidió a un hombre maduro y le ha gustado que el soltero tuviera 10 años más, pero los tatuajes no le han gustado mucho. Israel le ha dicho que los tenía por todo el cuerpo y que se iba a hacer más “eso no lo cambio por nadie en el mundo”. La soltera también ha querido saber si le gustaba viajar y al saber que no, también lo ha visto como algo negativo.
Mientras que esperaban que sonara una bachata en el reservado, los solteros han abierto un papelito del amor y les ha tocado un beso por sorpresa. Israel se ha lanzado a la piscina y se ha llevado una cobra que no esperaba. Tras unos segundos muy tensos, los solteros han decidido probar la intimidad total y ahora sí, han llegado los besos.
Sonia ha explicado que a ella no le gustan los hombres que se lanzan así a besar ni los besos en la primera cita, pero los que le ha dado Israel parece que sí le han gustado. Eso sí, cuando ha sonado la bachata que ella había pedido, el soltero ni se ha movido del sofá y le ha dicho que bailara ella sola. La soltera no tenía muy claro si quería o no repetir, pero al escucharle a él decirle que sí “eres lo que he pedido, una chica bastante simpática y tranquilita”, le ha dicho que sí a una segunda cita “vamos a ver el tipo de persona que eres”.