La lavadora es uno de los electrodomésticos más esenciales en los hogares. Pero, en la rutina diaria de lavado, a menudo se pasa por alto algo muy importante: mantener limpia la goma de sellado de la puerta. Esta es una de las zonas más críticas, debido a que acumula moho, restos de detergente y otros residuos con el tiempo.
Esto no solo puede causar olores desagradables, también puede afectar a la eficiencia de la lavadora y a su vida útil. No obstante, hay una solución muy sencilla para limpiar la goma de la lavadora y dejarla como el primer día.
Lo primero es entender la importancia real de mantener limpia esta zona de la lavadora. Esta junta de goma es un área muy propensa a la humedad y oscuridad, esto hace que sea un lugar perfecto para que pueda crecer el moho y se acumulen, día a día, restos de detergente y suciedad.
Además, la acumulación de suciedad y moho, puede deteriorar esta goma haciendo que su vida útil se reduzca. Asimismo, una goma limpia permite que la lavadora se pueda sellar correctamente durante el lavado haciendo que no haya fugas de agua y mejorando la eficiencia de la lavadora.
Por último, hay que tener en cuenta que estos residuos que se acumulan en la goma de la lavadora, pueden transferirse a la ropa, haciendo que ésta no se limpie como es debido y también, que se pueda deteriorar más rápidamente.
El primer paso es contar con todos los materiales necesarios para esta limpieza. Estos son algo básico, pero van a marcar la diferencia para un resultado eficaz. Para ello se va a necesitar: guantes de goma, bicarbonato de sodio, vinagre blanco, agua caliente y un paño o esponja.
Una vez que estén todos los elementos reunidos, hay que asegurarse de que la lavadora esté apagada y desenchufada para garantizar la seguridad mientras se limpia. Además, también es importante proteger las manos, por eso, se han de usar guantes de goma.
Para la mezcla con la que se va a limpiar la goma de la lavadora se va a usar un cuarto de taza de bicarbonato de sodio con un cuarto de taza de agua caliente para formar una pasta. El bicarbonato de sodio es un limpiador muy eficaz y también, un desodorante natural.
Con la mezcla preparada, se debe aplicar con una esponja o paño. Hay que asegurarse de cubrir todas las zonas de la goma de la lavadora para eliminar cualquier resto de detergente o moho que pueda haber quedado acumulado.
Cuando ya está dicha mezcla aplicada correctamente, hay que dejarla reposar durante unos 15-20 minutos. Esto va a hacer que el bicarbonato de sodio penetre y se vaya soltando la suciedad y el moho adheridos.
Después, se aplica vinagre blanco en otra esponja o paño, y se limpia la goma. El vinagre sirve para eliminar también el moho y para desinfectar. Una vez aplicado, se utiliza una esponja o paño húmedo con agua limpia para retirar todos los restos de bicarbonato de sodio y vinagre. Este paso hay que hacerlo con cuidado para asegurarse que se elimina cualquier resto de producto.
Para terminar, una vez se ha enjuagado, hay que secar la goma completamente con un paño limpio y también dejar la puerta de la lavadora abierta durante un tiempo para permitir que se seque al aire y así que no hayan restos de humedades.
Para asegurarse de que la goma de la lavadora está en condiciones ideales y aguanta limpia mucho más tiempo, lo ideal es seguir estos sencillos trucos: