Las autoridades del condado de Houston, en Estados Unidos, han aumentado a siete el número de muertos como consecuencia de las fuertes tormentas que golpean al estado de Texas desde principios de mayo y que han dejado a más de un millón de personas sin electricidad.
El balance ha sido actualizado tras el fallecimiento de dos personas; una de las víctimas es una conductora de 85 años, cuyo vehículo fue alcanzado por un rayo, prendiendo fuego al mismo, según ha publicado el diario local 'Houston Chronicle'.
La otra persona perecida es un hombre de 60 años que ha sido hallado sin respirar después de que su mujer llamase a los servicios de emergencia asegurando que no había vuelto a casa tras trasladarse a su camión para conectar su tanque de oxígeno.
Las fuertes rachas de viento, de hasta 180 kilómetros por hora, han provocado la ruptura de numerosas ventanas de edificios por toda la ciudad, donde también se han emitido alertas por peligro de inundaciones y de tormentas eléctricas.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha decidido declarar el estado de "desastre de gran magnitud" en Texas y ha ordenado a las autoridades federales ayudar en las áreas afectadas.