Lucha contra el desperdicio alimentario: un tercio de los consumidores tira comida con frecuencia

La lucha contra el desperdicio alimentario está avanzando, pero muy lentamente. Según informa Cristina Montalvo en el vídeo, una tercera parte de los consumidores reconoce, a día de hoy, que tira alimentos con frecuencia. Así se desprende del Barómetro del Desperdicio Alimentario presentado por la Asociación de Empresas de Gran Consumo (AECOC). Aunque el porcentaje se ha reducido, este sigue siendo un problema importante que tiene grandes repercusiones sociales, ambientales y económicas. 

En el ámbito doméstico, en 2016 el 40% de los hogares admite tirar alimentos con frecuencia, pero la cifra ha bajado al 36% según los últimos datos, de marzo de 2025. A su vez, ha aumentado el porcentaje de hogares que afirman no desperdiciar nada de comida, pasando del 15% en 2016 al 18% actual.

Los consumidores siguen reconociendo fallos en la gestión de los alimentos en casa, ya que el 58% olvida productos en la despensa o nevera hasta que se estropean, un 20% tira comida por considerarla de poco valor o por cocinar en exceso y, aunque el 64% intenta congelar productos antes de que caduquen, un 26% de los que guardan sobras terminan tirándolas igualmente.

Otra de las asignaturas pendientes es la planificación a la hora de hacer la compra, que es una parte importante de este problema. Los expertos recomiendan mirar lo que ya tenemos antes de ir a comprar y, una vez en el establecimiento no adquirir cantidades excesivas. Cuatro de cada diez consumidores dicen que vuelven con más comida de lo que habían previsto, muchas veces por las ofertas o descuentos de alimentos con fecha de caducidad próxima.

La restauración tiene la obligación de ofrecer envases para llevarse las sobras

Para luchar contra el desperdicio de comida se acaba de aprobar la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario que obliga a las empresas alimentarias a tener planes para evitar el desperdicio y a los supermercados a donar los excedentes, lo que es todo un desafío logístico.

La norma recoge que la restauración tiene que ofrecer a sus clientes envases para llevarse las sobras. En esto sí que ha habido cambio porque el 90% de los consumidores dice que ya se las lleva a casa y algo menos de una década no llegaba al 60%.

Sin embargo, los encuestados creen que aún existen barreras para luchar contra el desperdicio, ya que un 24% de los consumidores afirma que no es fácil encontrar restaurantes que lo ofrezcan medidas para llevarse la comida que sobra y un 12% lo considera poco práctico.

 Además, el 91% de los encuestados cree que los establecimientos desechan los productos no vendidos, debido a que se les caduca antes de ser vendidos (71%), se dañan durante el transporte o manipulación (56%) y el exceso de 'stock' (51%).

El estudio ha revelado que los consumidores, sobre todo los más jóvenes, son cada vez más conscientes de su papel en la reducción del desperdicio alimentario. En este sentido, un 63% reconoce que también tiene responsabilidad en el desperdicio que se genera en los supermercados, aunque el 55% cree que la solución debe ser un esfuerzo conjunto entre consumidores, cadenas de distribución, fabricantes y administración.

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