Un soltero se marca un pase de modelos y su cita flipa: ''Me esperaba una persona normal''

Daniel llega a 'First Dates' con muchas ganas de encontrar el amor. Nada más entrar por la puerta del restaurante Carlos Sobera le ha dedicado un bonito cumplido: ''Tienes un estilazo que me gusta'', y Daniel ha respondido, agradecido: ''Soy un clásico''.

Nuestro soltero tiene 26 años, es asesor cosmético y su sueño es compaginar su trabajo con su carrera como modelo, e indica que está invirtiendo dinero en arreglos estéticos porque así se lo indicaron en una agencia de modelos. En el amor se considera ''persuasivo'', revela que es ''muy insistente'' y que él seduce con la mirada.

Cenará con Raúl, un joven de 25 años que cree que es ''como Carmen Lomana, pero sin dinero''. Nada más entrar por la puerta, su cita, Daniel le ha querido deleitar con un pase de modelos, pero a Raúl no le ha gustado mucho su actitud: ''Me esperaba un tío sentado en su silla, como una persona normal, pero innecesario es la palabra'', y ha continuado: ''No tengo un prototipo, pero él no lo es, físicamente su cara no, además no es muy expresivo tampoco''.

Ya en la cena, Daniel le ha explicado a su cita que para él el tema de la comida es algo difícil porque como lleva una dieta, no puede comer muchas cosas que le gustaría, algo que considera ''un sacrificio''. Los dos han ''chocado'' en el tema de dónde vivir, Daniel vive en Madrid, pero Raúl vive en León y confiesa que no se mudaría a la capital.

Daniel le ha confesado a Raúl que es ''muy sexual y ardiente'', pero él no está de acuerdo: ''No le veo ni sexual ni ardiente, le he visto muy parado, otra cosa es que en la cama se active, igual es un máquina, pero yo eso no lo he visto''. Nuestros solteros no han conseguido congeniar mucho y tampoco se les ha visto muy interesados en seguir la conversación del otro ¿Qué decidirán en el momento de la decisión final? ¿Abandonarán juntos el restaurante del amor?

La decisión final

Tras una cena en la que Daniel y Raúl han descubierto que no tienen mucho en común, o mejor dicho, casi nada, se han vuelto a ver las caras para tomar una decisión. Daniel ha querido ser agradable y le ha agradecido a Raúl la cita: ''Me ha gustado conocerte, has sido una persona muy simpática''.

Pero en el momento de la decisión, Daniel le ha explicado que no tendría una segunda cita con él: ''Por nuestras circunstancias personales tenemos pensamientos totalmente diferentes y cada uno tira para su lugar y su sitio''.

Raúl tampoco ha querido una segunda cita con Daniel: ''Es lo que ha dicho él, la distancia, el estilo de vida no es compatible y físicamente me van más los morenos, pero tampoco es para un hachazo'', y Daniel ha respondido: ''Cada uno tiene un gusto diferente, el rechazo no me supone algo malo. Son circunstancias, cada uno tiene una forma de pensar y de ser''.